Ubicado en el quinto piso del hotel, este buffet ha sido diseñado para ofrecer una experiencia culinaria elevada, tanto en lo físico como en lo sensorial. Las vistas panorámicas se convierten en un elemento clave del espacio, acompañando una atmósfera abierta, elegante y acogedora. Este ambiente no solo invita a disfrutar de la comida, sino también del confort y la conexión visual con el entorno.
La selección de materiales naturales como la madera y el mármol, en contraste con tonos beige suaves y una generosa iluminación natural, aporta calidez, amplitud y sofisticación. Cada detalle fue pensado para fomentar la comodidad y la interacción social, convirtiendo este buffet en el corazón gastronómico del hotel: un lugar donde diseño, ambiente y experiencia se unen para crear memorias inolvidables.




